Prologo de un poeta que ya murió sin ver la muerte

Mi poesía es un grito en la oído del hereje que es ciego, el anuncio de la muerte que vive para irse conmigo a un baile de versos y estrofas que nacen de mi mano que me lleva de vuelta a al vida para perturbar con lo que sale de mi boca, de mis poros, de mi lengua anticuaria difuminada por el tiempo, por mis dedos grises de mis manso mas grises todavía

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Cuando el tiempo pasa

Ojos marchitos que mueren

la luz se opaca con el pasar

una sombra a lo lejos se ve


Los recuerdos son un suspiro

que pasan como visiones muertas

un pasado sin vida


Las canas llegaron para quedarse

los ojos cayeron en un abismo

el abismo de lo perdido

donde nadie vuelve ni cuenta


Camino con solo pasos que se borran

no hubo regreso al paso vacío

quedo un recuerdo tirado en el suelo

y muchos más

marchito como el tiempo sin avance


Alguna vez pensaste en saltar al abismo

no se cae, se baja hasta volar

como la vejes se acerca siento la muerte

el tiempo deteriora lo que pasa


La voz del tiempo se escucho

como un susurro de segundos invisibles

los túneles de tierra se pasan


Cierra los ojos e imagina

que nunca se despertara luego

De caer

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