miércoles 9 de diciembre de 2009

Contigo

Cuando sueño

Abro los ojos


Veo tu rostro

Mi mira

Con aquella dulzura


Despertar de aquel placer

Me mata

Al recordar que

Solo te veo allí


Al pensar en ti

Nacen mis alas

Para soñar

Y volar contigo

Mostrándote el mundo


Cuando tomo

Un simple lápiz

Los versos nacen

Como la flor

Nace al amanecer

Del primer día de primavera


Como las cascadas

Cae en el agua esperando

Y esperando a que te reflejes

En ella para que note borres

Jamás


Solo el viento me susurra

Me susurra tu nombre en las noches

Para dormir pensando en ti



lunes 7 de diciembre de 2009

Sueños de nevada blanca

Sus huellas se veían hundidas en la nieve fría como su corazón, como a la vez desaparecían como lo que dejaba a su paso aquella nieve se transformo en tormenta.

Alice apago su lámpara luego de haber despedido a su amigo, su árbol estaba apagado como su espíritu de diciembre. Dormía apaciguadamente nada la despertaba excepto por aquella brisa fría que paso por su cuello blanco bañado en perfume, miro la ventana fríamente, pero estaba cerrada, en eso volvió a dormir. En un abrir y cerrar de ojos la realidad de Alice de transformo de su alcoba en una tierra desolada a la mitad de una tormenta de nieve de la que ni el Grinch aguantaría, consternada pero indiferente grito si había alguien, la vista se le hizo mas nublada pero una luz llama su atención, al acercarse un hombre de solo unos harapos la saludo diciéndole-hola, como te llamas-, Alice mirándolo el dice su nombre, le pregunta -quien eres tu-, sonriente el hombre le dice –nose, ya me conoces, te he estado esperando-.

Con duda se queda pensativa mientras el hombre riendo en la hoguera se calienta las manos, sin avisar se larga a caminar, desconcertada nuevamente por al acción le grita que la espere, siguiéndolo a lo lejos ve una cabaña encendida por dentro, preocupada ve si hay alguien, lo que vio no se lo creyó; vio una niña jugando alegremente con un oso, por inercia propia se dio cuenta que era ella.

De golpe el hombre le toca el hombro y le dice que hace frío.

Sin pensar dos veces las cosas entro, al abrir la puerta pasaron de ser madera a roca, viajando a una tundra oscura con una tumba solitaria con un nombre grabado, curiosa de saber corrió las telarañas; su nombre estaba escrito, un viento nevado soplo furiosamente llegando a soplar al casa quedando en la tormenta, así cerrando sus ojos pregunto a gritos del ruido de la nieve a aquel hombre que la acompaño –quien eres-, solo tus recuerdos y lo que viene respondió.

Despertando en su cama viendo al hombre desaparecer frente a ella como un viento nevado

Desde su ventana, miro su futuro dicho por sus recuerdos volviendo al día anterior, para que Alice arregle el día en más tiene que recordar a los demás

viernes 4 de diciembre de 2009

Doce hoyos



Doce hoyos que observo
hipnotizado sin motivo

que pasa por ellos?

nose que serán


Por mis pensamientos
llenos de ideas absurdas

sin sentido en ellos


Los miro, me concentro
nada dicen nada callan
tirados tomo y miro

Pienso que piensan ellos
me miraran a mi o no?
quien lo hizo nose
que pensaran tampoco

Cuento si se van cerrando lo ojos
los abro y siguen estáticos
Pasan las horas quietos
sin moverse hasta aburrirme

Tomo mi café callado fijo en ellos
los cuento y recuento hasta cansarme
solo lo dejo me voy pensando
si seguirían mañana para verlos

miércoles 2 de diciembre de 2009

Cuando el tiempo pasa

Ojos marchitos que mueren

la luz se opaca con el pasar

una sombra a lo lejos se ve


Los recuerdos son un suspiro

que pasan como visiones muertas

un pasado sin vida


Las canas llegaron para quedarse

los ojos cayeron en un abismo

el abismo de lo perdido

donde nadie vuelve ni cuenta


Camino con solo pasos que se borran

no hubo regreso al paso vacío

quedo un recuerdo tirado en el suelo

y muchos más

marchito como el tiempo sin avance


Alguna vez pensaste en saltar al abismo

no se cae, se baja hasta volar

como la vejes se acerca siento la muerte

el tiempo deteriora lo que pasa


La voz del tiempo se escucho

como un susurro de segundos invisibles

los túneles de tierra se pasan


Cierra los ojos e imagina

que nunca se despertara luego

De caer

sábado 21 de noviembre de 2009

Dame un beso

Dame un beso
con el que pueda dejar
contarlo con mi mano

Un beso con que
no pueda dejar ir

Para que sueñe contigo
par saber si me quieres

Tener esa dulce boca
me iría feliz eternamente

Si pedir eso es pecado,
y un pecador y todo
lo que implique

Un beso simple
para no olvidarte nunca

Un beso para que venga
el siguiente y esperarlo

Que deje de ser un sueño
y volver a al realidad con el

Solo pido un beso
para morir feliz
con ese beso

martes 17 de noviembre de 2009

Un cielo nocturno a ti

Donde estas querida

luna llena de mis noches

de eclipse sin luz

que oculta tu silueta


Que con solo un movimiento

las nubes oscuras que te tapan

con mis manos las muevo

buscándote viendo tu rostro


Se borra en cuanto lo miro

en una danza misteriosa a mí

con mis ojos ciegos que no ven

con tu presencia nocturna


Cuando recuerdo tu nombre

lo escribo en cielo

ordenan las estrellas para ti

en solo mirarlo lo olvido


Que aun existe un vacío

eterno en mí sin rumbo

sin nada

sin fin


Eres como la luna llena

tímida que se esconde

para salir una vez y esconderse

de nuevo en las sombras

del cielo y en mi corazón

solo y frío como la noche


Noches de soledades lunares

al cielo nocturno observándome

y desapareciendo para esperarte

nuevamente en mi soledad

domingo 8 de noviembre de 2009

Verso perdido


De paso la muerte se robo
un verso sin pudor

Metiéndolo en su bolsillo
un bolsillo sin fondo

Hurgando todo se encontró
menos mi poema
una huella se encontró
con una nota de dolor

El piano sonó, entono una canción
amargo sonó, como un trago
de palabras muertas, de una boca
muerte como los dedos

Dedos de un viejo gruñón
un secreto sabía, un secreto
de un verso perdido por la muerte

Por la nota que busca
“verso negro en papel negro”

Cuatro nombres, cuatro hombres
de nombre y vicio

El suicida, el avaro, el borracho
y el ladrón, todos ríen menos
yo