Prologo de un poeta que ya murió sin ver la muerte

Mi poesía es un grito en la oído del hereje que es ciego, el anuncio de la muerte que vive para irse conmigo a un baile de versos y estrofas que nacen de mi mano que me lleva de vuelta a al vida para perturbar con lo que sale de mi boca, de mis poros, de mi lengua anticuaria difuminada por el tiempo, por mis dedos grises de mis manso mas grises todavía

domingo, 26 de julio de 2009

Canto de un trabajador


Calles de noche
alumbradas de miedo
cemento frío

La luna mira mi ventana
cuando el borracho canta
la loca grita por latas inmundas

Veo al drogadicto inyectarse,
inyectándose para no ver
la cruel realidad de su angustia

Las entrañas de la calle
un corazón muerto en el centro
un perro vago por aquí,
basura en al esquina muerta

Tan muerto el día como yo
odio ver los autos a diarios
despertar con resaca

Maldito me despierta el día
al carajo el trabajo, quiero
embriagarme para olvidar
que aun existo

Que es eso de la vida real
un grito en aullido oír
pensé en todo menos oír

Maldigo los días
condenados días

Tic-tok escucho en la noche resonar
y un cállate en al noche
e maldiciones en mi boca con cerveza
sucia y desgraciada que sangra conmigo

1 comentario:

Roberto_Carvallo dijo...

jajajaja...chico malo..un real poeta maldito...

eso si..cuidado...hay unos al en vez de la ne su peoma....

siga escribiendo por favor.