Prologo de un poeta que ya murió sin ver la muerte

Mi poesía es un grito en la oído del hereje que es ciego, el anuncio de la muerte que vive para irse conmigo a un baile de versos y estrofas que nacen de mi mano que me lleva de vuelta a al vida para perturbar con lo que sale de mi boca, de mis poros, de mi lengua anticuaria difuminada por el tiempo, por mis dedos grises de mis manso mas grises todavía

miércoles, 14 de abril de 2010

Un chaleco de odio


Un chaleco de odio
tejido de rencor
como un muérete
como un cállate
o un maldito

Un chaleco que aprieta y ahorca
que exprime las entrañas
la sangre al suprime

Una lana negra
como un detestar intenso
póntelo, así sufrirás

Con un botón de hueso
que penetra la carne
penetra el alma hasta matar

Si odias a alguien
el se soltara te gustara
tejido a tejido pensé
en ti sufriendo hasta morir

Cada nudo una apuñalada
cada punto un insulto
cada punto de cruz un pensamiento negativo
que matan, que suicidan
tejido especialmente para ti

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