Prologo de un poeta que ya murió sin ver la muerte

Mi poesía es un grito en la oído del hereje que es ciego, el anuncio de la muerte que vive para irse conmigo a un baile de versos y estrofas que nacen de mi mano que me lleva de vuelta a al vida para perturbar con lo que sale de mi boca, de mis poros, de mi lengua anticuaria difuminada por el tiempo, por mis dedos grises de mis manso mas grises todavía

jueves, 30 de abril de 2009

Poema de cuaderno


Con un verso comencé
mi lápiz moví

Con ese lápiz cree
al crear llene paginas

La primera, la segunda,
hasta el ultimo verso

La primera un hola,
quiero iniciar ahora

La ultima un adiós
se termino el camino

Con eso dije hola
al otro, comienzo de nuevo

Mire aquellas páginas
Mire los desvelos en ellas
los recuerdos del ayer

Recordé el placer de conocerla
y el dolor de dejarla ir
Sin decir adiós

Vida por página
página por vida

Este es mi adiós,
Pero olvidare lo que no inicie

sábado, 25 de abril de 2009

Crónicas de un hombre sin rumbo parte cuatro: Llegando a la ciudad del vino



Despertando se sentía medio mareado y con la vista cansada, pensó que podía seguir y se marcho con la fiebre alta, algo que nunca había sentido antes; vio pasar las viñas borrosas. Decidió ir por una viña afirmado de un palo ya que la fiebre lo tenía muy mal para mantenerse solo de pie, camino pensando en un punto a lo lejos, veía una sombra que lo miraba cuando derepente se desmayo, lo ultimo que vio fue que se le acercaba corriendo; el hombre gritaba Matilde ven a ayudarme con un hombre en mal estado.
Eso fue lo único que recordó Miguel entre dormido por el desmayo, despertando en una cama con un rayo de luz de sol del amanecer que llegaba a su cara al siguiente día, volteando ve una mujer mojando un paño, cuando se da vuelta impresionada le dice despertaste; con la duda le pregunta cuando se desmayo y ella le responde que el día anterior en al viña cuando su padre lo ve caer de inmediato lo auxilio; en un silencio breve le dice que se llama Matilde el le responde Miguel, intento salir de la cama pero ella lo detuvo con un no, porque aun la fiebre estaba alta, que esperara unos días. Con estas palabras se puso a dormir de nuevo pensando en su musa del barco, en aquella noche antes de irse por el puerto dejando una carta y una rosa; entonces despertó con unas gotas de agua que salían del paño de húmedo Matilde, por un momento se imagino ver a ella, peor fue solo la ilusión del sueño mas la fiebre que lo tenían así. Medio borrosa su vista por al fiebre ve la ventana, solo veía un viñedo y mas viñedos con gente recogiendo la uva, en eso le interrumpe con un comentario”te gusta la imagen”, sonriente le dice si y siguió durmiendo

Era el segundo día en cama, cuando despertó lo primero que vio fue a Matilde acariciarle el pelo mirándolo con dulzura, con un poco menos de fiebre le dice que tiene unos hermoso ojos hermosos sonrojándose Matilde dándole un beso en la mejilla diciéndole lo halagador que era

Con el tercer día de fiebre estaba mejor, podía caminar peor no mucho porque lo detenían apenas lo veían, cada día estaba mejor para intentar conversar con alguien peor no tenia ganas mas que de dormir. Así pasaron dos días mas, un día Matilde vio que no estaba en cama y se asusto avisando as uy madre, de un giro miro a ala ventana y vio que estaba mirando el viñedo desde un árbol tranquilizándose de inmediato, mientras que su madre lo llevaba adentro de la casa y el callado la mira a lo lejos a Matilde, estando en la cama ella le pregunta que hacia hay parado y el respondió que quería ver al luz del día fuera de esa cama; Matilde se hecho a reír , el le pregunta de que se ríe, entre risa le dice que una vez su padre se callo haciendo eso.

Con el tercer día de fiebre estaba mejor, podía caminar peor no mucho porque lo detenían apenas lo veían, cada día estaba mejor para intentar conversar con alguien peor no tenia ganas mas que de dormir. Así pasaron dos días mas, un día Matilde vio que no estaba en cama y se asusto avisando as uy madre, de un giro miro a ala ventana y vio que estaba mirando el viñedo desde un árbol tranquilizándose de inmediato, mientras que su madre lo llevaba adentro de la casa y el callado la mira a lo lejos a Matilde, estando en la cama ella le pregunta que hacia hay parado y el respondió que quería ver al luz del día fuera de esa cama; Matilde se hecho a reír , el le pregunta de que se ríe, entre risa le dice que una vez su padre se callo haciendo eso.

Ya caminaba, decidió salir en al noche al pueblo con Matilde, fueron anua fiesta que hacían gracias a una festividad religiosa de un santo, bailaron hasta cansarse. Caminando a casa el se detuvo, ella se extraño; estaba como hipnotizado mirando la luna recitando un ritmo, Matilde le pregunta de donde saco esa canción y el le dice que solo la invento par alguien especial que esta lejos ahora, melancólico le dice que hace meses estaba en un desierto caminando sin rumbo sin extrañar España y ahora se encuentra en Francia pensando en lo que nunca imagino pensar. Ella extrañada le dice ¿por que le dice eso a ella? , el responde porque no tiene a nadie más a quien decírselo. Matilde sonriente bajo al luz de al luna le da un beso en la mejilla abrazándolo siguiendo su camino a casa.
En la mañana siguiente salio a ver si estaba en al habitación y no estaba, miro a la ventana y lo encontró comiendo un racimo de uva debajo de uva debajo de un árbol; Matilde lo sorprende por la espalda preguntándole si estaba buena la uva, el sorprendido le dice que si se molesto se la paga, Matilde riéndose le dice que no es necesario; pasaron la tarde entera debajo de ese árbol, mientras ella le acariciaba el cabello largo y sedoso que tenia. Hubo un silencio calido durante mucho rato cuando Matilde pregunta de hace cuantos años vive viajando así; nostálgico recordó y el respondió que viaja sin rumbo alguno fuera de España desde hace diez años, Tololo comenzó a los diez y siete años sin mas que una bolsa con nada más que diez chelines y un abrigo. Aburrida de ese silencio tomo una uva y se la cargo con el dedo en la frente de Miguel diciéndole a que no la atrapa, el la salio persiguiendo a Matilde riendo juntos, hasta caer de cansancio. Cayendo de frente mirándose Miguel y Matilde con los ojos fijos el uno al otro, sin previo aviso ella lo besa con una pasión diciéndole que será su musa en este paraje de su viaje, luego de una tarde de sexo se devuelven a casa abrazados los dos. A la mañana siguiente el se despidió de la familia que lo acogió dándole gracias, mientras ellos lo veían irse con un mapa de Francia que le dio Matilde antes de irse.
Siguió el mapa tres días, llego a Paris, o primero que hizo fue entrar en un bar por los famosos vinos franceses, de repente entraron soldados al bar y se acordó de Manew; cuando uno interrumpe su pensamiento con la noticia de que viene la reina de Castilla y su sobrina de visita; entonces se acordó de ella y se le ocurrió que podría ir a verla en la noche cubierto con la piel de lobo para no ser reconocido por los guardias. Una vez fuera los soldados le pregunta si sabe donde se alojara al cantinero, el le responde que e un castillo de recibimiento bien cuidado para las visitas reales. Le agradeció la información, cuando le va a pagar el cantinero le dice que se por la casa así que no le pague, ofreciéndole otro antes de irse.

Era media noche no se veía nada más que las velas prendidas en las habitaciones y las antorchas de los guardias, noto que los guardias no cuidaban una puerta abandonada, que estaba media caída era solo cosa de moverla un poco, se supuso pensó y entro por hay, noto que era una bodega llena de telarañas y vinos, nadie notaba la puerta ya que estaba tapada por tablones rotos sueltos; llego hasta el final del pasillo sin problemas hasta que ve un guardia. Preocupado del guardia lo golpea dejándolo inconsciente con la vaina de su espada poniéndose la armadura del guardia encima de su ropa; solo se fue pensando donde estaría ella, cuando la escucha cantar a lo lejos de los ecos de la escalera que llevaba a un pasillo, solo la siguió cuando también dan aviso de un intruso, el corrió entonces a su habitación; al entrar ella se asusto diciéndole que estaba bien no necesitaba un guardia, el con su voz en tono español le que así recibe a su viajero del desierto. Al oír su voz ella le saco el casco y lo beso, el tristemente le dice que no podrá estar cuanto planeo ya que lo descubrieron; en ese momento se escuchan pasos de armadura y ella le dice que se esconda, en eso escucha la voz de un guardia avisando de un intruso y debe entrar, ella solo abrió la puerta, el guardia hecho un vistazo preguntándole si vio a alguien y ella de inmediato responde que si viera a alguien le abría avisado de inmediato medio enojada, con esta respuesta el guardia se fue reforzando al seguridad. Pasado lo ocurrido ella le declara que quiere irse a otra parte del mundo con el, el se alegro y le dijo que se arrancaran ya que es el inicio de su viaje, que comenzaba dejando todo lo que tenia, ella miro con recelo pensativa tomada de las manos con Miguel, tomo una bolsa con sesenta chelines y se marcho encapuchada con el, Miguel pregunta como se llama, ella le dice Gabriela, que sus padres murieron cuando era pequeña así que solo tenia a su tía y sus primos.
Escondidos tomaron un caballo del establo, huyendo los dos en el caballo hasta el puerto más cercano con chelines y lo puesto jurándose amor eterno con las miradas al atardecer caer lentamente marcado por los rayos de luz que morían.
Abrazados a lo lejos Gabriela ve unos caballos con banderines y le dice a Miguel con una lágrima cayendo de su mejilla lentamente que es mejor que se valla o no solo será apresado a la visa sino también en una celda para siempre, Miguel la mira dolorosamente. Gabriela le da un ultimo beso diciéndole que no la olvide nunca porque lo de ellos es eterno y si la ama se ira para se libre porque no se perdonaría que lo apresaran por su culpa. Miguel dolido le dice que esta era la primera vez que llora por alguien después de que murió su madre un mes antes de irse de casa para viajar libremente; tomo marcha a la barcaza mirando a Gabriela despidiéndose hasta borrarse la imagen de Gabriela en el horizonte, con el alma partida se hecho en la cubierta.

Gabriela llorando calladamente viendo las gotas caer en el suelo, hasta que un guardia se la llevo en su caballo hasta el castillo de nuevo queriendo no seguir llorando pensado que nunca más sabrá de el.




Para los que no le gusto el final tengo otros optativos si les gusto alguno dejen un comentario:

A)A lo lejos se veía el sol, zarparon felizmente, Gabriela empezó a dormir placidamente con una fiebre a la semana, el miraba a Gabriela dormía.
Ya era el siguiente día, empezó a fallarle el corazón luego de un mes de fiebre, un día Gabriela le dijo te amo mientras miraban el atardecer y cerro sus ojos, de la mejilla de Miguel callo una lagrima y dijo también te amo, al llegar a Italia la enterró en un pastizal que miraba el mar llevándose su pañuelo de recuerdo y nunca olvidarla volviendo al desierto con su recuerdo.

B)Se miraron el uno al otro subiendo juntos a al barcaza viajado por el mundo sin rumbo alguno bajo la luz de la luna nocturna.
Un día tuvieron que mirar atrás y sonrieron pensando que era otro paraje, pasaron tres años, se asentaron en un oasis y tuvieron un hijo que llamaron Rafael que les alumbro la vida hasta la muerte de ellos donde su hijo Rafael siguió el camino de viajes sin fin que Miguel inicio algún día hace muchos años

Espero que les a ya gustado esta historia por que fue hecha con un pensamiento oculto que solo el lector entenderá, la vida es un viaje en que no hay que quedarse en una sola parte sean libres viaja, sueña has lo que sea peor no te quedes hay mucho por ver muy poco para hacerlo.

lunes, 13 de abril de 2009

Crónicas de un hombre sin rumbo parte tres: huellas en la nieve del camino


Por mas de tres meses camino por España, su nación que el desconocía tanto como un extranjero en tierras ajenas; una noche mientras dormía le cayo un copo de nieve en la cara, luego otro hasta que despertó de la molestia por lo húmedo de ellos, abrió los ojos y río pensando en el hermoso momento, nunca lo había visto antes los comparo con un desierto blanco nunca antes visto; tomo la decisión de seguir su marcha aunque tenia un poco de frío pero eso no lo detuvo, lo comparo con una tormenta de arena pero esta era helada. Sus marcas dejaban en la nieve al caminar que resonaban al pisar, recordaba las noches en Barcelona de su niñez, cuando le cantaba canciones su madre para dormir mirando la ventana recibiendo un beso en la frente seguido de un arrope con las sabanas calientes.

Paso el rato la caída de la nieve paso a ser una tormenta, con las pestañas con escarcha le costaba abrir los ojos, a lo lejos diviso una cueva brillante; agachando los ojos siguió caminando a la cueva acercándose cada vez mas: con frío y cansado llego a la cueva, estaba con solo una fogata y se sentó al lado para calentarse, con este fuego intento sacar el hielo del deslice de su espada ya que no podía abrirla con el hielo cuando de la nada nació una voz de la entrada, preguntando que hacia aquí, sin miedo a la voz le dice que solo se calentaba, no podía seguir con la tormenta, el hombre crédulo de la respuesta se acerco diciéndole que se llama francisco y es un soldado explorador seguido de la pregunta de cómo se llama el, con la mirada en el hielo pensando como sacarlo el le dice que se llama miguel, que solo viajaba cuando lo pillo la tormenta derepente y no pudo seguir mas. Interesado le dice que sacara el hielo de la espada con un cuchillo caliente dándole un cuchillo para pasárselo por el hielo calentándolo en el acto entregándoselo de inmediato, francisco dejando su leña que llevaba le pregunta que hacia por estas partes, con una sonrisa le dice que viaja por el mundo por todas partes, desde el desierto mas seco al mas frío hielo de Rusia. Viendo el fuego francisco le pregunta si tiene hambre ofreciéndole una carne que dejo cociendo antes de que el llegara a la cueva, respondiéndole si se saco los guantes para comer cerca del fuego; dél silencio Miguel pregunta por que se perdió, entre risa y Francisco hacia un reconocimiento cuando volvía a la base lo pillo la tormenta recordando el entrenamiento hizo un fuego.

Pasaron la noche conversando de aventuras, en eso le pregunta dónde queda Francia y le dice que dos kilómetros depuse del ultimo pueblo luego de eso solo durmió para irse a la mañana siguiente. A la mañana siguiente se levanto temprano y escribió” gracias” en el suelo de la cueva con un palo yéndose dejando huellas en la nieve, cuando despertó Francisco con un nota que decía encima de su pecho que decía:
Me lleve tu cuchillo, te dejo diez chelines por ella.
Miguel

Sonriendo así que buen tipo ojala hubiera más como el en España.
Solo , callado mirando el paisaje caminando en al nieve húmeda observando fijamente el camino, cuando de repente avista un lobo grande inmediatamente mirando a los ojos al lobo; los dos estaba quietos mientras el recordaba d su niñez cuando un día en otro bosque se encontró un lobo cuando un lobo lo mato por atrás en eso ataca el lobo y el se mueve sacando el cuchillo apuñalando al lobo por el pecho en el aire; la nieve se tiño de rojo alrededor del lobo muerto se puso a pensar en que le daría frió así que se llevo el cuerpo del lobo a un cueva cercana que encontró en el camino.
Paso oras desollando la piel del lobo recordando como lo hizo el hombre que lo salvo, le empezó a dar hambre pensó si sabrá bien la carne de lobo; luego de haber comido mira afuera era de noche, bueno pensó tendré que hacer una fogata, juntó la leña unos diez minutos pensando que hacer con las entrañas y como sacarlas. Llego al cueva lo primero que hizo fue a limpiar el cuchillo y a afilar sus herramientas ya que no lo hacia en días, con un fuego encendido puso la piel del lobo la puso a cerca por haberla mojada para limpiarla la sangre antes de usarla unos días mas tarde, durmió seguro de si mismo como nunca. A la siguiente mañana tomo su cuero y se fue dejando solo huesos y un charco de sangre. Sin darse cuenta se fue a aun manzanero que después se convertiría en un bosque de manzanos; disfrutando de la vista escucha una mujer pedir auxilio arrojándole nueve desde lo alto de los manzanos, con solo verla le dice que caiga en sus brazos, ella sin aviso se lanza bruscamente haciendo que se caiga sentado
; ella solo se río junto con el, parando de reír le pregunta hace cuanto estaba allá arriba, ella recuperada de la risa le dice como hace una hora, cuando recogía manzanas verdes la escalera se callo; dudoso le pregunta para que quería manzanas verdes y ella entre risa le dice que le gusta las manzanas verdes con sal. Luego de las preguntas la bajo para que camine ella grito y le dice que le duele que es mejor que al cargue a su casa, riendo brevemente le dice que si. Caminando le dice que es un viajero, ella es la dueña del manzanal, le agrego que si quería un poco de cerveza helada, seque aquí estamos cerca de Francia; con la atención llamada por lo de Francia le pregunta a cuento del pueblo queda Francia ella feliz le dice que como a dos kilómetros; llegaron a la casa de ella, copito sobre sus aventuras, de repente la dueña de casa le hace un pregunta, ¿hace cuanto tiene esa piel de lobo tan bien sacada?; orgulloso le dice que se la saco a un lobo que lo ataco hace unos días. La señora y ella le dice si quiere pasar la noche allí, el contento dice que si agregándole que se llama miguel; se presenta con el de Liana y su madre María.

A gusto desvelado miraba la luna pensando en su amor en el barco camino a España recitando el mismo ritmo de aquella noche. En al siguiente mañana se fue temprano dejando una nota con un gracias, siguiendo su camino solitario; estaba oscureciendo le dio frío y se acordó de la piel del lobo para aponérsela, recordó automáticamente una fogata cerca, noto que la nieve se disipaba y se reemplazaba por posas de agua, y llovizna entre medio.

Solo escuchaba las gotas caer en las posas sin importarles, buscaba una luz pero no veía nada por al lluvia, hasta que encontrar una casa abandonada donde refugiarse en la noche

viernes, 20 de marzo de 2009

Crónicas de un hombre sin rumbo Parte dos: conociendo el mar de al incertidumbre


Varado en la playa mirando la puesta seca su espada par hacer un dibujo en la arena sin que nadie lo molestara pensando en las nubes como fluyan libres sacándose la capucha, cansado de estar en la arena salio a ver el comercio, vio una señora pasar y le pregunta donde se ubica el ahora por que no sabia donde estaba; alegremente le responde que esta en el puerto de Jaffa. Con esa respuesta pensó que había ya estado demasiado tiempo en el desierto, lo conocía al revés y al derecho ya era hora de irse a nuevos horizontes
Mirando las embarcaciones desde la baranda del puerto, esperando la mañana se subió a un barco en la madrugada, sin darse cuenta se subió a un barco de pasajeros donde venia la realeza de una parte de castilla, el paso desapercibido, por que parecía sirviente que hacia guardia en las noches. Llegada a la primera noche que quiso mirar a la luna recordando el mar de arena antes de embarcarse al mar, miraba toda a la noche la luna hasta el mismo amanecer. Una noche vio una dama desde la baranda asomarse por el balcón pequeño que tenia, peor no fue la ultima vez que la vio, paso una semana así viéndola; una noche le hablo, le dijo también admiras la luna en su belleza; ella le responde que si, es como una diosa para ella, y siguieron admirando toda la noche callados son nada que decirse, más que guardas silencio. Pasaron así otra semana. Una noche ella no estaba el no se preocupo, de la nada ella apareció de una esquina oscura con un hola seguido de su boca, su respuesta fue un hola también mientras ella lo abrazaba y el solo mantenía su mirada en al musa blanca. Rompiendo el silencio el pregunta se es de España por casualidad o solo es una extranjera en una barcaza española, ella entre risa responde que es española, sobrina de la reina de castilla, sorprendido un poco empezó a tararear una balda, mientras ella le pregunta si el es de España o solo un extranjero; sin rodeos le dice que es español también, solo que viaja sin rumbo alguno con solo una espada en al espalda. Sorprendida le comenta que ella desearía vivir así pero no puede ya que es vigilada todo el tiempo, sin sentir algo el dice que uno es libre solo tiene que proponerse y lo lograra, que si quiere ser prisionera ella misma se ara las amarras y ella sabe como sacarlas, nadie más sabrá sacarlas. Con estas palabras callo y pensó despidiéndose con un beso en al mejilla avisándole que mañana vendrá de nuevo para que sigan hablando.
Con la noche siguiente ella llego con una bolsa de cincuenta chelines de oro dándole gracias por al lección y que un día se ira de viaje con el para ser tan libre, entre risa le responde que este viaje se debe hacer solo o no se aprende nada y que no es necesario que le de esa bolsa, el enseña por gusto; antes de terminar ella le da un beso profundo callándolo brevemente sin razón alguna volviendo en si preguntándole porque el beso, ella responde que esta enamorada de desde que subió al barco y que no quiere que se valla; el se queso callado un rato pensativo, luego de ese rato hablo respondiéndole que si se quedaba con ella se ataría sin retorno a ser libre de nuevo, que es mejor al final se valla para que lo recuerde libre y no prisionero del destino como todos los demás tripulantes del barco, al decir estas palabras ella quedo calladamente pensando luego de un silencio intimidante ella lo abrazo sin soltarlo pidiéndole que no se Balla.

Pasaron las horas lentamente en la cubierta al siguiente día, mientras el miraba el atardecer cuando alguien lo interrumpe tocándole el hombre que bello estaba el atardecer, animoso sin demostrar como siempre el responde que lo ve todos los días; sin alguna razón el extraño le pregunta el nombre y el responde que dejo de tener nombre hace tiempo cuando se hizo un hombre libre con esta respuesta quedo dudoso seguido cambio el tema añadiéndole que se llama Carlos y se embarco para conocer el mundo, seguido de volver a casa, ¿y tu? le pregunta; responde alegremente que viaja sin rumbo alguno por el mundo, que a conocido el desierto, los oasis mas lejanos del mundo y que se quiso embarcarse por nuevos rumbos, ya que conocía demasiado bien el desierto, tenia que seguir nuevos rumbos para romper al rutina; impresionado el extraño llamado Carlos le admira su vida con un comentario adulador, luego se despide de Carlos para dar una vuelta en el barco de costumbre por las tardes.
Llevaba un mes de viaje marítimo se terminaba el verano, el viento se volvía frío de a poco, esa noche ella no apareció ni siquiera por su balcón; de ese día no había dormido en tres semanas así que se fue a dormir, al abrir la puerta del camarote se encontró con la sorpresa de ella con una rosa sentada en al cama en sus manos suaves y blancas mirando con dulzura con al que solo una madre da ; en ese momento le llego un recuerdo de su infancia de Barcelona cuando vio un barco por primera vez. Pasaron dos días sin saber de ella, hasta que una mañana un hombre vestido de seda le entrego una carta, pensativo lo abrió, era una invitación de ella a comer con la realeza de castilla, el solo fue a su habitación a dormir pero se encontró en su camarote un traje de cesa rojo con una carta encima que decía:

Amor mío:
Te he invitado a esta cena porque tienen que conocerte, no como nuestra aventura sino como un aventurero sabio
Con esmero
Tu amada

Luego de leer esto pensó que perdía así que se arreglo llegada la noche, pensó que se veía ridículo aunque pensaba irse pronto ya que estaba cerca de un puerto de España. Se decidió y dio marcha a ya, sin darse cuenta entro pensando no se porque lo hago en donde no pertenezco; cuando la vio todo cambio con la sonrisa de ella, ella también sonrío al verlo pero los dos sabían que el no pertenecía hay. La que inicio la conversa fue la madre de la doncella con una pregunta que ya conocía ¿de que vivía?, sin saber nada raro le dice que esta acostumbrado a soportar ya que aprendió eso en el desierto, que lo conocía como la palma de su mano hasta los oasis; estando toda la noche con preguntas llego la ultima antes de irse ¿Qué lo traía hasta el mar?, como le dijo a Carlos, que quería nuevo rumbos en su vida con eso finalizo la noche yéndose a su camarote, cansado de tanta finura se cambio a su otra ropa moviéndose a la baranda de la cubierta a mirar la luna.
Mirando la luna de la anda aparece ella tomándole la mano llevándolo a su balcón, ella le dice que pensó y pensó sacando al conclusión de que debe ser libre, así que se entregara a la vida: desamarrándose el vestido yendo en inercia hacia abajo, declarando con un beso lleno de pasión se declararon su amor con el sexo mas apasionado ante la luz de la luna llenaron con las luces del puerto a lo lejos. A la mañana siguiente despertó solo con una carta y una rosa en el traje que le dio esa noche, la carta leída decía claramente apasionada:

Amada:
Fuiste un amor que nunca imagine, nunca te olvidare espero que algún día nos encontremos de nuevo; gracias por los chelines que me diste, el traje te lo devuelvo me recuerda una vida
que no es para mi, me moriría con una vida así. Cada vez que vea la luna acordare de ti y no olvides mi nombre es Miguel, porque te amo como el sueño que esmero de terne algún lugar donde ir.

Caminando en un prado solo con su espada pero había una diferenta, de que había un recuerdo en su corazón, un recuerdo con forma de mujer a ver al luna. Cansado se hecho en un árbol viendo como un pastor movía sus ovejas pensando en ella y si debería irse de España o viajar por ella, indeciso durmió para aclararse.

domingo, 8 de marzo de 2009

Crónicas de un hombre sin rumbo Parte uno: el desierto, rumbo a nada


Sonaba el viento en las dunas, hace poco hubo una cruzada, no quedaba nadie mas que un soldado cruzado tirado en la arena viendo como los cuervos y los buitres volaban en circulo encima de el, en un ultimo vistazo ve una forma acercándose lentamente hacia el cerrando así sus ojos siguiendo tirado en la arena de las dunas al sol. Luego una hora desmayado abrió los ojos y vio la figura que se movía en frente del dándole agua, lo único que veía era su barba en el mentón preguntándole quien era y por que lo lleva si morirá. Insistentemente sin preguntarle se lo llevaba, lo levanto y se lo llevo en la espalda, trataba de ver la cara del pero una capucha le cubría la cara excepto el mentón; llegada la tarde despertó en un oasis en medio del desierto, se impresionó que estaba sin armadura en una carpa, con una voz ronca y solitaria escucho la pregunta como te llamas, solo respondió Alain entonces con su capucha puesta le agrega en una frase “bienvenido al oasis de Timimoun”; luego de esto se vistió y asomo su cabeza, la primera impresión fue que había carpas por todos doquier, turcos en cantinas improvisadas en mas carpas, incluso las herrerías. Era un pueblo de carpas en medio del desierto; busco con la mirada al tipo que lo salvo, cuando esta apunto de salir le toca el hombro y lo entra a la carpa advirtiéndole que no salga así, si un guardia lo veía así lo mataría así que se quede allí y el le conseguirá ropa adecuada para pasar desapercibido. Luego media hora apareció con una tunica y un turbante para que salga
Pasaron ya tres días de su llegada, solo veía al hombre cuando el traía algo; un día le pregunta por que tenía todo el tiempo con el una espada sino al usaba nunca, con esa pregunta el desenfunda la espada saliendo un filo oxidado que era más que café de tan oxidada que sonaba al salir por el rose; con esto el le recomienda que al restaure e sea desintegra sola con al misma calma le responde que sabe eso y no la afila por porque no quiere gastar en algo que no usa.
Paso una semana de llegada, se empezó a cuestionar donde iba por que nunca lo veía a menos que viniera el a traerle algo, así que salio en medio de al noche escondido viendo que hacia: lo siguió a una carpa donde servían cerveza y agua estuvo una hora allí; al salir despertó de al espera continuando su seguida llegando a una roca aun kilómetro del oasis, de verlo derepente aquel hombre le avisa que no tiene que esconderse sabe donde esta y que lo a estado siguiendo, con esto va donde el, dudoso le dice porque mira arriba; sin crepúsculo le cuenta que al luna es una musa nocturna que se saca el velo del día y se muestra tal como es ya nadie la ve mas que el , con esto se dedica a mirar y callar escuchando el silencio del viento en las dunas de la arena que parecían olas en un mar de arena. Rompiendo el silencio le pregunta de que país es, el se quedo callado respondiendo con otra pregunta ¿de donde venia para llegar hasta haca?, orgulloso le contesta que viene de Francia; con esta respuesta le contesta que si luchas por un poco de tierra te amarras al mundo y dejas de ser libre para vivir, que asi de esa manera se sentía de debe pesar en que hacer.
A la mañana siguiente despertó solo en al arena, lo único que izo fue volver al oasis que a duras penas se veía desde allí, pensaba en lo que le dijo el, se puso a pensar porque se hato al ejercito si deben pensar que esta muerto, tenia razón. Ya paso un mes de su llegada se sabía donde estaba todo, hasta hizo un par de amigos, un día llego a su carpa y vio un papel en su alfombra que decía:

Alain:
Tu compañía fue grata, ahora te dejo ya que este es mi modo de vida, ojala que allá sido de gusto mi compañía; te deje chelines en casi de que necesites. Ahora sigue tú solo, yo solo te di una ayuda para que sigas sin mi sin problemas. Afile la espada como me recomendaste ese día, ahora la cuidare.
Por cierto soy español y me llamo Miguel, te deje un mapa para volver a Francia si quiere volver aunque lo dudo.

Consigo leído esto el se entristeció por que justo estaba hablando con el, pero el lo quiso así.
Solo dejando sus huellas en la arena con solo su espada y un poco de agua en una cantimplora a pie solitario con su capucha dejando a la vista su mentón con barba, el no pensaba ni cuanto faltaba para su próximo destino, solo miraba el sol para ver la hora en que salga la luna, así observarla sin nada mas que hacer.
Camino y camino mas allá de de lo que un hombre puede callado; encontró un palmera solitaria donde acostarse llevaba cuatro noches; al despertar eran ya recién las nueve pensó, con eso siguió caminando; a lo lejos ve a alguien de negro con un turbante y un pañuelo, solo sele veían los ojos: aquel hombre en medio de la noche lo amenazo con robarle, sino lo mataba, con estas palabras se saco la capucha, sacándole a la fuerza de un tironeo lo que curia su rostro con esto agarro su cabeza y lo miro fijamente diciéndole que el cobarde es el que amenaza para vivir sin causa alguna El hombre asustado salio corriendo sin causa alguna dejando su pañuelo en el suelo arenoso.
Ya era el cuarto día de viaje, vio una señora a lo lejos don un jarrón de inmediato pensó que había un poso donde llenar su fuente de bolsillo, las horas eran eternas para alguien ajeno al miedo de esperar. Llegado al pozo lleno su cantimplora mirándose al agua, noto que estaba n un pueblo que ni siquiera le llamo la atención, arena, casas nada interesante.
Miro su bolsa tenia veinte chelines de oro, se compro un poco de fruta y pan, comió un poco; en eso ve un niño en la calle de dejo cuatro chelines y la mitad del pan para que no muera de hambre, al hacer eso sus recuerdos llegaron como un vistazo al miedo mas interno. Recordó cuando era un niño que vivía con su madre y su padre sastre, se acordó que un hombre le había dejado ocho chelines ese día , con ese dinero le compro víveres a su madre al saber esto su padre lo golpeo y lo llevo al hombre que le dio los chelines, para hacerle saber que no necesita caridad de gente de la realeza; al ver al hombre que se los dio pidió perdón, su apariencia era muy denigrante la ropa gastada y pelo largo descuidado por los viajes, antes de irse el hombre detuvo al niño. Le dice que viaje sin pensar donde y será libre para siempre.
Dejo el pueblo, camino mas todavía cuando dejo atrás el desierto noto que llego a un pueblo con costa, es eso pensó y pensó decidiéndose que había conocido todo el desierto era hora se conocer el mar. Quedándose sentado en al orilla admirando la playa y su atardecer

lunes, 2 de marzo de 2009

El vino de la pena y el desahogo


Un hombre compraba su caja de vino para embriagarse y olvidarse de su penas con tal de no saber nada, aquel hombre descuidado por la cesantía desde hace un mes hasta que su hija enfurecida para que omniscientemente el se ayude con las pocas fuerzas de razon que le quedaba.
El mira la caja en tristeza inventando una excusa para sentarse par zafarse de al situación de vergüenza misma dándose cuenta de lo bajo que ha llegado a vivir sin algo porque luchar, mirándose su parca desteñida y su buzo Adidas viejo y sus zapatillas desgastadas, oliendo su olor a copete dándose cuenta que su hija solo lo trata de sacar de aquel abismo en que se encuentra atrapado sin poder salir solo, enojada y triste la hija le exige que nunca mas le venda aquel veneno que lo estaba matando por dentro que alguna vez se le pudo dar una oportunidad de comenzar de nuevo

jueves, 26 de febrero de 2009

Recuerdo de amor


El la conoció en el prado corriendo, sus ojos se perdieron en su mirar, el cabello tan rubio como hilos finos, acercarse fue su reto. Se acero, pues la frase no pudo decir, mas solo balbucear lo acerco.
Con el tiempo se enamoraron, su mirar nunca olvido, ni su suave piel despegar. Los labios suaves y finos de ella a besar no pudieron responder, todo iba bien, hasta fruto dio, pero no todo seria felicidad. Su luz se empezó a apagar; postrada en al cama se encontraba, la muerte la esperaba. El no lo creía hasta el luto llegar, las lagrimas del cielo cayeron como las de los rostros por al tristeza.

El mirar del se opaco al igual que sus ganas de vivir, el cielo se le nublo. En sus sueños la veía y la tomaba con sus labios, pero al despertar era su pesadilla ya que ella no estaba.

Un día decidió, viejo y cansado sin nada más que hacer, que solo dormir, tomo el sueño eterno, dejando de recordar y reencontrase con ella, viajando al conocer de donde su felicidad y la de ella eran eternas al igual que el momento del prado