Prologo de un poeta que ya murió sin ver la muerte

Mi poesía es un grito en la oído del hereje que es ciego, el anuncio de la muerte que vive para irse conmigo a un baile de versos y estrofas que nacen de mi mano que me lleva de vuelta a al vida para perturbar con lo que sale de mi boca, de mis poros, de mi lengua anticuaria difuminada por el tiempo, por mis dedos grises de mis manso mas grises todavía

domingo, 2 de agosto de 2009

Te extraño


Mis lágrimas caen
mis lágrimas mueren
mis lágrimas se secan

En mis sueños te veo
pero no puedo tocarte

Anhelarte es mi castigo
tenerte mi deseo

Llorar por ti es mí
declaración de dolor
y amor quebradizo

Extraño tocarte y mirarte,
sentir tus cabellos en mis
manos tristes y grises.
Contemplar tu imagen perdida
se distancia a borrarse

Tu sombra siempre será
lo que veré, pero a ti no

Si pidiera un deseo
seria verte por última vez
sin importar lo que pierda

Perder una lagrima por ti
es perderte a ti para siempre

1 comentario:

BELMAR dijo...

se respira,
se siente...