Prologo de un poeta que ya murió sin ver la muerte

Mi poesía es un grito en la oído del hereje que es ciego, el anuncio de la muerte que vive para irse conmigo a un baile de versos y estrofas que nacen de mi mano que me lleva de vuelta a al vida para perturbar con lo que sale de mi boca, de mis poros, de mi lengua anticuaria difuminada por el tiempo, por mis dedos grises de mis manso mas grises todavía

viernes, 10 de octubre de 2008

Aquella soledad



Aquella soledad que me invade en mis
Momentos más angustiosos

Aquella soledad que nace de lo más
Desolado de mí ser en mi corazón

Aquella soledad que eres tan callada
Y misteriosa como cada grano del desierto

Aquella soledad que me llevas a
Lo mas infinito de mi alma y del
Mundo que me rodea en el infinito
Universo celestial de la creación de dios

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